“EL VERDADERO ROSTRO DEL TROTSKISMO: HISTORIA DE UNA FARSA” (4ª parte)


(Datos del profesor José Antonio Egido)

El POUM español, de clara influencia trotskista, tiene una triste historia (el mismo León muestra cierto desprecio y desconfianza hacia el partido). De un lado, expropia en Aragón (1936-37) a modestos proletarios y pequeños campesinos, implantando sobre ellos una auténtica dictadura fascista en nombre de “la revolución socialista”.

Por el otro, cuando acuden a Madrid en noviembre de 1936 a luchar contra el fascismo, manifiestan su cobardía, descoordinación y debilidad, huyendo del frente de la Ciudad Universitaria.

Según Arthur London (en la foto, a la izquierda), el POUM impulsó patrullas incontroladas que asesinaron a comunistas, socialistas y republicanos que se les opusieron.

El 7 de diciembre de 1936 solicita a la Generalitat que conceda el derecho de asilo a Trotsky. Este grupo, junto a la CNT,  da un golpe de estado en Barcelona en mayo de 1937 contra la República que se salda con la muerte de 500 personas y que favorece objetivamente al fascismo.

Diversas pruebas documentales implican a dirigentes del POUM con los servicios franquistas. Su dirigente Andreu Nin es detenido, interrogado y ejecutado por los servicios de seguridad de la República. Otro de sus líderes, Joaquín Maurín, al ser detenido por los franquistas, en lugar de ser fusilado, como hacían con los simples oficiales del Ejército Popular y con los más modestos líderes sindicales de cualquier aldea remota, es liberado en 1946  y aparece en el exilio en una bien saneada situación económica.

Su otro dirigente Julián Gorkín (de verdadero nombre Julián Gómez García-Ribera), expulsado del PCE en 1929, se convirtió en un relevante agente de la CIA en América Latina, hasta el punto de ser nombrado Delegado latinoamericano del llamado “Congreso por la libertad Cultural”. Otro de sus cabecillas, Pere Pagès (alias Victor Alba) colaboró también con el citado congreso, plataforma anticomunista de la Agencia norteamericana de espionaje.

Frank Graham, veterano inglés de las Brigadas Internacionales (que fueron calumniadas por los troskistas, quienes acusaban a su jefe francés André Marty de ser el “carnicero de Albacete” y de estar al servicio de Stalin) denunció a los seguidores de Trotsky por hacer circular el bulo de que Stalin iba a dejar de enviar armas a la República española, después de que Mussolini y su ejército lograran hundir algunos barcos soviéticos.

El antiguo voluntario internacional del POUM y participante en los combates contra la República en Barcelona en 1937, el escritor británico George Orwell, fue un activo colaborador del imperialismo. Produjo obras usadas por la CIA para la propaganda anticomunista (Rebelión en la granja y 1984) y entregó al servicio secreto británico listas de personalidades y militantes marxistas, cobrando por ello.

En la 2ª guerra mundial algunos trotskistas aplican mecánica y dogmáticamente los mismos análisis que hacían los marxistas en la 1ª guerra mundial. El resultado es que algunos de ellos fraternizan con los soldados del ejército de ocupación hitleriano, que, según ellos, son “trabajadores de uniforme” y condenan como “terrorismo” la resistencia armada de los partisanos.

Mientras se hermanaban con las tropas invasoras, los trotskistas luchaban en Francia contra los estalinistas y los partidarios del general De Gaulle. Profundizando su traición, se opusieron a la “insurrección nacional” antinazi y a los sabotajes de la Resistencia.

En Francia y Grecia la Resistencia fusila a varios trotskistas acusados de colaborar con el ejército hitleriano. En el primero de aquellos países, el grupo Barta, entre los que está David Korner, ideólogo de Lucha Obrera, se negó a ninguna actividad armada argumentando que la invasión alemana correspondía a una guerra entre “dos imperialismos”. En Italia el primer grupo trotskista fue creado por soldados británicos y norteamericanos en la citada guerra.

En 1944 los grupos trotskistas ingleses Liga Marxista, Grupo Marxista y Liga Obrera Internacional (muy infiltrados por los servicios británicos) se unificaron dando lugar al PC revolucionario que contaba con 500 miembros. En 1949 se dividió en varios grupitos irrelevantes.

(continuará)

NOTA.-  José Antonio Egido,  sociólogo, politólogo y catedrático del Instituto de Altos Estudios Diplomáticos Pedro Gual, luchador por los derechos de autodeterminación e independencia del pueblo vasco. Profesor invitado de la Universidad Bolivariana de Venezuela y de la UNEFA, Profesor de la Universidad del Pueblo en Beijing (China). 

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