Ideas clave para reducir el consumismo navideño


En Navidades, al mismo ritmo que crece nuestro gasto, se incrementan los kilos de basura que generamos en nuestros hogares: botellas, cajas y envoltorios se acumulan en los contenedores por esas fechas. Con la idea de promover unos hábitos más ecológicos a la hora de tratar nuestros residuos, la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (CEACCU), que integra a 439.000 socios en todo el país, ha puesto en marcha una nueva Campaña Informativa (a través de sus Organizaciones Provinciales y también a través de Internet), bajo el lema “Navidades Verdes”

Reducir el uso de los grandes envases, optar por los menos contaminantes y la separación de los residuos domésticos son los principales mensajes de esta Campaña que pretende, siguiendo los compromisos de la reciente Cumbre de la Tierra, fomentar el consumo sostenible. Las principales recomendaciones de esta acción informativa se han compilado en un decálogo que recorre nuestros defectos más comunes a la hora de consumir en estas fechas navideñas:

  1. Empieza con buen pie: reduce la cantidad de basura diaria que se produce en casa. Por eso en tus compras evita los productos con grandes envoltorios o embalajes. Son caros, inútiles y nocivos para el entorno.
  2. En el caso de los productos perecederos, cómpralos al peso y no envasados en las bandejas blancas, fabricadas con poliestireno, un material muy contaminante.
  3. Haz la compra con tu carrito o bolsa de tela. Evita las bolsas de plástico y si tienes que recurrir a ellas, al menos reutilízalas como bolsas de basura.
  4. Evita los productos de usar y tirar: manteles, servilletas y vasos que adornados con motivos navideños son tan habituales en estas fechas.
  5. Apila en un montón los papeles, embalajes y cartones: las cajas de los juguetes, de los pedidos de compra, de los regalos de empresa… después llévalos a un lugar de recogida para su posterior reciclado.
  6. Tira al contenedor más cercano las botellas y frascos de vidrio vacíos. Guarda aquellos envases por los que hayas pagado depósito para poder canjearlos.
  7. Y en Navidad llegan los juguetes y con ellos las pilas: lo mejor es comprar pilas recargables o también, siempre que puedas, enchufarlos a la red.
  8. No podemos olvidar que las pilas son uno de los grandes contaminantes de nuestras basuras: contienen componentes nocivos. Si gastas pilas convencionales, guárdalas en una caja y llévalas después a los lugares de recogida.
  9. Y, en estas fechas, seguro que utilizas mayor cantidad de productos de limpieza para tener la casa “a punto”. En este caso, decídete por los productos concentrados: son más fáciles de transportar, se ahorra en su fabricación y ocupan menos en la basura.
  10. Y hablando de envases no podemos olvidar el más perjudicial: los aerosoles que contienen CFCs. No compres los “spray” de nieve o de laca de colores. Recuerda que los CFCs destruyen la capa de ozono.

La generación actual de residuos sólidos urbanos se sitúa en torno a las 17,5 toneladas al año. En cuanto a su gestión, el 60% de estos acaban en vertederos controlados y el 18% se destina al compostaje. El 14,71% de los residuos continúan siendo depositados en vertederos incontrolados. Respecto a las actividades de reciclaje, las tasas de recuperación son rápidamente crecientes gracias a la participación ciudadana, aunque todavía no se alcanzan los niveles deseables. Los niveles actuales se sitúan en torno al 37,3% en vidrio, 43,4% en papel, 7% en plásticos, 23,5% en acero y 9,75% en envases de madera, lejos de los objetivos marcados por la ley de envases y residuos.

Aunque el programa NAVIDADES VERDES se centre, en esta ocasión, en el impacto medioambiental de los envases, también se incidirá en los hábitos relativos al consumo de energía, como el que afecta al alumbrado navideño o a la climatización de los hogares y el uso de electrodomésticos y, por otro lado, a la utilización sostenible de materiales o productos de mayor impacto ecológico como el acebo, que es una especie protegida, el árbol de Navidad, el papel aluminio o el musgo.

  • Regule la temperatura de la nevera según las instrucciones del fabricante. Un grado centígrado de reducción de la temperatura supone un 5% de aumento en el consumo
  • Descongele algunos productos dentro del propio frigorífico. Evitará consumo en el horno o microondas para descongelar.
  • Evite abrir la puerta del horno innecesariamente. Cada vez que la abre, se pierde el 20% del calor acumulado.
  • No abuse de la calefacción. Además de ser perjudicial para la salud, cada grado que aumenta la temperatura consume de un 5% a un 7% más.
  • Sepa que para dormir suele ser suficiente una temperatura entre 15ºC y 17ºC, aunque los niños y personas mayores pueden necesitar algo más.

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